martes, 13 de octubre de 2009

SANTA LUCÍA; MÁS QUE UNA PATRONA: FUNDAMENTO Y SENTIMIENTOS

El trece de cada mes, nuestra Plataforma se ha comprometido a publicar un
documento alusivo a Santa Lucía y su recuperación como festivo en la ONCE el
día 13 de Diciembre de cada año. Este documento me comprometí a elaborarlo
yo para este mes de Octubre. Y ahora tengo el honor de ofrecérosle en esta
lista, en el Blog y donde cada uno de vosotros estime opoprtuno enviarlo.
Está hecho con el corazón y con el espíritu de servicio a la Plataforma que
nos anima a todos nosotros.

He aquí el texto con mis saludos más cordiales.

Texto que se cita:

SANTA LUCÍA; MÁS QUE UNA PATRONA: FUNDAMENTO Y SENTIMIENTOS

Dentro de 2 meses se cumplirá el 71 aniversario de la promulgación del
Decreto que dio vida a la Organización Nacional de Ciegos españoles. Si
nadie lo remedia, esta fecha pasará a convertirse en algo así como un día
más laboralmente hablando y que, únicamente, los mejor informados, seguirán
celebrando en su corazón, como el gozoso alumbramiento de la institución que
les posibilitó crecer en el conocimiento y en el saber, haciendo de ellos
personas útiles a la sociedad y a si mismos. La razón última de que esto sea
así y no como es hasta este mismo año, es de carácter económico, dentro de
un contexto claramente empresarial y laboral, por cuanto que a pardtir del
año próximo, los trabajadores de la ONCE realizarán una jornada más de
trabajo y celebrarán su patrona, Santa Lucía, al domingo siguiente. Es algo
parecido a que el Gobierno de España, ante la crisis económica en la que nos
hallamos inmersos, decidiera que el aniversario de la Constitución de 1978,
que se cumple el día 6 de diciembre de cada año, en lugar de celebrarse
cuando el calendario lo dicta, se conmemorara conjuntamente con la fiesta de
la Inmaculada Concepción para tener, de este modo, un día más de trabajo y,
por tanto, una jornada más para incrementar el producto interior bruto del
país. ¿Os imagináis quiénes serían los primeros en poner el grito en el
cielo? pues, claro, sí:

La clase política, naturalmente, y tendrían razón, porque nadie
voluntariamente renuncia a un referente que significa para el grupo, la
clase o la nación, la interiorización y la ,concreción, al mismo tiempo, de
la esencia y razón de ser de la propia existencia de la Institución a la que
sirven con su actividad: en el ejemplo propuesto a la democracia española
encarnada en el estado.

Desde luego, Santa Lucía con relación a la ONCE es mucho más que lo que la
Constitución Española de 1978, representa en referencia al estado
democrático actual de España, porque la Constitución renueva, reestructura y
legitima a una institución precedente, como es el Estado, mientras que Santa
Lucía es una festividad que, aunque religiosa en sus orígenes, cuenta con
una tradición secular unida a las reivindicaciones de loscarentes de vista,
convirtiéndose desde 1938 en raíz y plenitud, culmen y victoria de una
larguísima lucha por la consecución de la dignidad personal y colectiva de
todos los ciegos españoles.

Quienes no creemos en la casualidad, nos tomamos muy en serio la feliz
coincidencia de la Festividad de Santa Lucía con el 13 de Diciembre, en cuya
fecha nació nuestra Organización. A mí no me importa quién firmó la norma
jurídica por la que Ésta se puso en pié. En cambio, agradezco y admiro sin
reservas a todos aquellos ciegos luchadores incansables que con su
sacrificio personal y una gran generosidad, aceptaron trabajar al servicio
de una estructura asociativa que no se correspondía exactamente con la que
ellos habían soñado.

Aquellos Fundadores hubieran preferido, sin duda, otras circunstancias bien
distintas en la sociedad española, sobreviviendo a la penuria moral y
material de una posguerra que, sin embargo, no impidió a la jovencísima ONCE
echar tan sólidas raíces, como para transformarse en una institución capaz
de dar trabajo a los ciegos y educarles en los viejos y tradicionales
valores de la lucha reivindicativa secular, puesta bajo el patronazgo de
Santalucía, raíz, referencia y marco de la Organización que se iba
desarrollando, sin perder la memoria cada 13 de Diciembre de su origen, y de
sus fines. Así, la celebración de la Patrona en cada aniversario,
representaba y debe seguir representando una verdadera actualización y
renovación del legado que nuestros mayores nos dejaron en herencia y que a
nosotros concierne garantizar y transmitir a nuestros sucesores.

No pretenden estas líneas abogar por el mantenimiento de una celebración
fastuosa en la que sea necesario invertir grandes cantidades de dinero para
tener contentos los estómagos agradecidos de los que jalean siempre a los
que mandan. Por el contrario, la celebración de nuestra Patrona Santa Lucía,
debe servir para destacar los valores institucionales de fraternidad y
espíritu combativo por la dignidad y el respeto personales que nos han
permitido llegar hasta aquí y que tienen que seguir permitiéndonos alcanzar
más ambiciosas metas laborales, sociales y de todo orden; pero desde esa
humildad que practicaron nuestros fundadores y que hoy parece olvidada.

Evocar todo esto para defender el mantenimiento de la Fiesta de Santa Lucía
el día 13 de diciembre como amorosa conmemoración de la creación de la ONCE,
puede parecer amuchos una forma trasnochada de nostalgia; pero no lo es en
absoluto, porque no se trata de recordar un pasado como tiempo mejor, al
estilo de lo que el poeta palentino Jorge Manrique hizo en las inmortales
Coplas por la muerte de su padre, sino del reconocimiento y agradecimiento
por el bien personal recibido a través de lo que representó la puesta a
punto de nuestra Organización y lo que ésta debe seguir siendo para todos
los ciegos. Es justamente esta continuidad institucional lo que defendemos
al pretender que la fiesta de Santa Lucía siga siendo referente y
aglutinante institucional de los ciegos españoles. Y para que esta
significación sea plena e inequívoca, se hace imprescindible la recuperación
del 13 de diciembre como fiesta de Nuestra Patrona, sin perjuicio del día de
la semana que marque el calendario.

El viejo Decreto fundacional de 1938 explicaba en la "Exposición de motivos"
que, atendiendo a los simpáticos anhelos de los ciegos, se creaba la
Organización Nacional con fines de mutua ayuda y de protección de la
infancia ciega y desvalida. La cita no es literal, por no hacerlo más largo,
pero las palabras fundamentales, se han respetado en su literalidad. Pueden
parecernos un tanto cursis y paternalistas; pero la verdad es que con ellas
se transmitía a la futura ONCE la misión más hermosa que una asociación
humana pueda asumir: educar, proteger y ayudar. Luego, andando los años,
estas palabras se articularían en frases grandilocuentes; pero los valores
son los que son. Hoy nos gusta hablar de solidaridad en lugar de "mutua
ayuda", pues me parece fenomenal, defendamos el valor de la solidaridad. Hoy
preferimos la capacidad reivindicativa a "los simpáticos anhelos", pues
reivindiquemos sin olvidar que los débiles necesitan más protección que los
fuertes y que elk trabajo es necesario que adopte formas humanas y se
preocupe quien lo organiza de que retribuya suficientemente a quienes lo
realizan y que se efectúe con la dignidad que la condición de las personas
demanda. La educación hoy debe hacerse conforme a los dictados de un
progreso que a toda la sociedad ha beneficiado y seguirá beneficiando,
aprovechemos para los ciegos ese progreso; pero no perdamos de vista que la
educación es más que enseñanza. Transmitamos conocimiento, saber, en fin,
cultura; y junto esos conocimientos los valores que un día hicieron grande y
envidiable a la ONCE. Los Colegios fueron verdaderos semilleros de ciegos
con cariño a la Organización, aunque renegaran de los internados. Ese cariño
nació del conocimiento institucional transmitido en vivo por personas que,
además de profesores, habían vivido en primera persona el nacimiento, el
desarrollo y la eficacia de aquella Organización que, aunque tenía muchas
servidumbres y defectos, tenía la grandeza suprema del acogimiento para
todos los ciegos españoles. Somos muchos los que no tenemos ningún
inconveniente en reconocer que lo que somos, se lo debemos en un noventa por
ciento a la ONCE que nos posibilitó la adquisición de formación y
conocimientos; pero, sobre todo, nos enseñó el valor de la unidad en la
fraternidad.

Curiosamente, la Celebración que en los centros de la ONCE se hacía de la
fiesta de Santa Lucía, hasta épocas bien recientes, era de lo más austero,
casi pobre de solemnidad; pero se renovaba la fe en los valores a los que
repetidamente se viene refiriendo este escrito.

Hoy vivimos una crisis de valores y estamos inmersos en una crisis económica
muy profunda que afecta en mayor o menor medida a todos los sectores
productivos del país. La ONCE no puede ser una excepción y está viviendo una
época de "Vacas flacas"; pero estoy seguro de que con buena voluntad por
parte de todos, se podría encontrar una fórmula que compatibilizara la
celebración de la Patrona el 13 de diciembre con la no pérdida de
productividad en el trabajo, porque si eso era posible en años pasados,
cuando las vacas no eran flacas, sino raquíticas, ahora podríamos ofrecer
una celebración de Santa Lucía que no desmereciera aquellas y que como
aquellas, sirviera para sembrar entre los ciegos de España los sentimientos
de hermandad que un día hicieron que en nosotros nacieran el cariño, el
respeto y el agradecimiento a nuestra ONCE.

Espero que a todos os apetezca uniros a mi grito como en los tiempos de los
actos pobres de convivencia y confraternización: ¡¡¡Viva Santa Lucía!!!

Samuel Rodríguez Fontecha

Miembro de la Plataforma para la Recuperación de la Fiesta de Santa Lucía en
el día 13 de Diciembre

Fin del testo citado.

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